domingo, 22 de mayo de 2016

Conceptos básicos para la iniciación a la improvisación

Son sobradamente conocidas las ventajas que conllevan para un instrumentista el desarrollo y la práctica de la improvisación.
El carácter reflexivo, deductivo, sorpresivo e intelectual de tal práctica, desarrollan la capacidad de discernir cual es la mejor opción a elegir en cada momento, así como saber entender las características improvisadoras del resto del grupo (si lo hubiere)

Pero esta ardua labor que ya practicaban nuestros clásicos, no se consigue evidentemente de un día para otro, si no con esfuerzo, dedicación y sobre todo muchas ganas

El concepto de improvisación más desarrollado y extendido es el jazzistico; improvisar sobre una forma y estructura armónica ya establecida con el lenguaje característico de este estilo.

Hay otras formas de improvisación como la que practica el gran Emilio Molina, donde no se establece forma ni armonía previa, aumentando aún más si cabe su dificultad, pero de eso no nos vamos a ocupar en esta entrada.



¿Qué tocar cuando queremos improvisar sobre un standard ?

Tenemos cuatro acordes de séptima que son los que nos aparecen en la escala mayor natural o modo jónico y que son los que nos vamos a encontrar con más asiduidad en la mayoría de temas o standards que practiquemos; a saber:

Acorde de séptima mayor
Acorde de séptima menor
Acorde de séptima de dominante
Acorde semidisminuido (en la armonía clásica se conoce como séptima de sensible)

Imaginemos la escala de Do mayor natural o jónica. Nos encontramos los siguientes acordes de séptima en cada grado de dicha escala

Cmaj7    para el grado I     (do,mi,sol,si)
Dm7       para el grado II    (re,fa,la,do)
Em7       para el grado III   (mi,sol,si,re)
Fmaj7     para el grado IV  (fa,la,do,mi)
G7          para el grado V    (sol,si,re,fa)
Am7       para el grado VI   (la,do,mi,sol)
Bm7b5   para el grado VII  (si,re,fa,la)

Si tengo que improvisar en un standard que está en Do mayor y me aparecen estos acordes, la mejor forma de hacerlo es asociarle una escala a cada uno de ellos:

Cmaj7 escala jónica de do (do,re,mi,fa,sol,la,si,do)
Dm7    escala dórica de re  (re,mi,fa,sol,la,si,do,re)
Em7     escala frigia de mi   (mi,fa,sol,la,si,do,re,mi)
Fmaj7  escala lidia de fa      (fa,sol,la,si,do,re,mi,fa)
G7       escala mixolidia de sol (sol,la,si,do,re,mi,fa,sol)
Am7    escala eólica de la      (la,si,do,re,mi,fa,sol,la)
Bm7b5 escala locria de si     (si,do,re,mi,fa,sol,la,si)

Por lo tanto estaría improvisando en el modo jónico (ya que todos los acordes se armonizan con las notas de este modo)
Si el standard estuviera en La menor y utilizara esos mismos acordes y escalas para improvisar lo estaría haciendo en modo eólico por la misma razón de antes.
Si le añado sensible a esta misma escala (elevar un semitono el séptimo grado) estaría utilizando el modo o escala menor armónica, pero además si le subo también un semitono al sexto grado estaría utilizando el modo o escala menor melódica (en ambos casos saldrían algunos acordes y escalas diferentes a las anteriores citadas) o si solo le elevo el sexto grado estaría en un modo dórico



Hay que tener cuidado con algunos aspectos, como por ejemplo las famosas notas "peligrosas o a evitar" en ciertas escalas.
En una escala jónica su cuarto grado puede resultar muy disonante si lo tocamos en tiempo fuerte.
Por ejemplo, en una escala jónica de Do la nota "peligrosa" es el Fa. Debemos tener mucho cuidado a la hora de utilizarla al igual que el sexto grado de una escala eólica. Si estuviéramos tocando la escala   eólica de La, habría que llevar cuidado con el Fa, por eso no es mala idea empezar a improvisar con escalas pentatónicas o sustituir la escala jónica por una lidia y la eólica por una dórica (precisamente para evitar esas notas "peligrosas")
Una escala pentatónica mayor es una escala jónica a la que se le suprimen los grados 4º y 7º y una escala pentatónica menor es una escala eólica a la que se le suprimen los grados 2º y 6º.
Esto daría cierta seguridad a nuestras improvisaciones.
Carl Orff utilizaba las escalas pentatónicas con sus alumnos para la improvisación

Esto sería el material a utilizar para una primera aproximación a la improvisación; ahora bien, el cómo ya es otra cosa.

Sería una buena idea empezar tocando los arpegios de los acordes que nos aparecen en los standards para luego pasar a añadir sus aproximaciones inferiores
Por ejemplo, si tengo los acordes Dm7 y G7 sus aproximaciones serían: do#,mi,sol# y si para Dm7 y fa#,la#,do# y mi para G7.

El siguiente paso podría ser el ir articulando pequeñas frases donde aparezca el sentido de pregunta-respuesta y darle especial importancia a los silencios.
Decía Bill Evans que se debe disfrutar de la improvisación sea cual sea el nivel que tengamos e independientemente de los recursos que se utilicen para realizarla. Todo llegará a su tiempo

En conclusión, pienso que con los recursos arriba expuestos, ganas y trabajo, se puede empezar este camino fascinante de la improvisación.

Lo demás vendrá por añadidura






Juan Carlos Lax. Profesor de piano del CPM "Francisco Guerrero" de Sevilla








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