martes, 5 de mayo de 2015

LA TRAMPA DE LA ENSEÑANZA REGLADA




El filósofo y profesor Antonio Marina dijo en una ocasión que en este país, si a unos padres les daban a elegir entre que sus hijos tuvieran una buena formación o una buena titulación, optaban por lo segundo. No es culpa de los padres, sino del sistema. Primero que a esos padres les gustaría que sus hijos tuvieran la mejor formación posible, la cual debería de acarrear su titulación; segundo, que la mayoría de instituciones de este país, valoran la titulación, no la educación.

El hecho musical se compone fundamentalmente de unas personas que crean una música, otras que la materializan cuando la ejecutan y otras que la escuchan. En muchas ocasiones, la dos primeras funciones recaen en la misma persona que, o bien interpreta lo que ha creado, o bien interpreta lo que siente en ese momento de manera improvisada. En la mayoría de los estilos musicales, tanto la interpretación como la creación requieren un componente técnico que se puede adquirir de manera autodidacta o bien a través de una educación musical. Para facilitar la labor, se crean diversos tipos de instituciones educativas en las que se forma de una manera reglada, intentando adivinar cuáles serán aquellas competencias que los músicos deberán tener para desarrollar al máximo sus posibilidades creativas o interpretativas.
Aquí ya nos encontramos con una de las grandes taras del sistema educativo, que es considerar que el sistema reglado es el único que capacita para la formación de artistas. Existen grandes músicos que no obtuvieron la correspondiente titulación sino que mezclaron unas importantes cualidades innatas, con el aprendizaje no reglado, tanto en clases privadas, como en diferentes experiencias artísticas.
Para el tercer actor del hecho musical, es decir, el oyente, la titulación no es relevante. Esto hace del arte algo muy diferente a otras disciplinas académicas: prefiero que me opere un cirujano titulado en una Universidad de garantía porque dicha titulación me permite presuponer que tendrá las destrezas y conocimientos necesarios para llevar a buen puerto la intervención quirúrgica; del mismo modo que, prefiero que la estructura de la casa donde vivo esté calculada por un arquitecto titulado y el puente por el que circulo todos los días esté proyectado por un ingeniero. A simple vista se me pueden escapar detalles que pueden ser vitales, pero esto no sucede con el arte: puedo comprar un cuadro si me gusta y no me siento más reconfortado por saber que el artista es licenciado en Bellas Artes. Puedo escuchar a Pavarotti sin importarme si canta de oído o sin saber cuántos sobresalientes obtuvo en su Conservatorio. Nadie pide títulos para dejar subir al escenario o para dejar que escriba un libro o ponga un pincel en sus manos.
Esto no quiere decir que los centros de formación artística sean innecesarios; dichos centros, de estar bien diseñados, constituyen un “acelerador” para el alcance de las competencias que un artista debe alcanzar para ser mejor artista y, en teoría, los escenarios, las salas de exposiciones y las editoriales se le abrirán no por esa titulación, sino por lo mejor artista que es después de haber pasado por ellos.
Por último, el hecho que sea una formación reglada puede tener utilidad cuando no sólo queremos saber cómo toca un intérprete, por ejemplo, sino también sus conocimientos teóricos sobre repertorios, su amplitud y conocimiento de estilos, su capacidad de afrontar nuevos repertorios...en fin, una serie de aspectos que, al escuchar un disco, no tenemos capacidad para detectar.

Pero darle esta utilidad a la formación reglada en el arte es algo irrisorio. Si yo necesito un violonchelista que toque en mi orquesta lo que haré será escuchar cómo toca, como lee a primera vista y cómo es capaz de seguir las instrucciones de un director. El tiempo que dura dicha prueba es suficientemente escaso como para no arriesgarme a contratar uno por un título, entre otras cosas porque no sirve de nada si esa persona no ha vuelto a coger el instrumento desde el día que salió de su conservatorio con el título bajo el brazo.
Las empresas difícilmente solicitan un título de inglés homologado si en un proceso de selección hay una entrevista, ya que, simplemente con solicitar que responda a algunas de las preguntas en el idioma indicado se puede apreciar perfectamente su nivel.

Una vez cogida con pinzas esta necesidad de la existencia de una formación reglada y una titulación en las enseñanzas artísticas, el segundo paso es el de definir el currículo. Es decir, cuáles son las competencias que tienen que alcanzar sus egresados y a través de qué contenidos agrupados en diferentes asignaturas lo logran.
En Finlandia se dice que lo importante es seleccionar buen profesorado, y después, darle confianza con la seguridad que enseñarán aquello que consideren más adecuado. En los estudios superiores, muchos países establecen una parte mínima como currículo oficial, dejando la gran mayoría de asignaturas abiertas a la optatividad para dejar que cada estudiante curse aquello que considere más interesante. La titulación dará unas nociones generales sobre la competencia de sus licenciados, pero cada uno se especializará en aquello que considere más interesante para su futuro.

Supongo que para los reguladores de nuestro país, este libertinaje puede hacerles rasgarse las vestiduras, y no les falta razón. En nuestro país, con un estrecho margen para esa optatividad, el alumnado suele acudir a buscar el “aprobado más barato” con asignaturas que apenas le aportan nada a su formación. Los pedagogos más reputados consideran que, del mismo modo que si dejamos que sean los usuarios quienes definan la calidad de la televisión estaríamos inundados por la telebasura; en la educación no hay que impartir lo que el alumnado quiere, sino lo que la sociedad necesita, aunque ellos no lo sepan.

Aún pensando que este planteamiento sea correcto (que no tiene por qué no serlo), el pasarlo a la práctica es algo un poco complicado; porque deben funcionar correctamente varios mecanismos:
  1. Que las personas que decidan lo que se debe aprender sean las adecuadas, teniendo una visión de futuro lo suficientemente adecuada y no dejándose llevar por intereses partidistas u otros aspectos.
  2. Que las personas encargadas de desarrollar esas directrices sean las adecuadas, no dejándose llevar por intereses corporativos y exista un equilibrio entre el coste necesario y los resultados a obtener con cada reforma.
  3. Que el profesorado entienda perfectamente cuál es el espíritu de la reforma, el hecho global del sistema educativo y la parte orgánica correspondiente a su asignatura. Con la capacidad a su vez de evolucionar dicha asignatura con la experiencia.
  4. Que de lo que se esté hablando sea algo que pueda soportar los plazos largos de las reformas educativas, evitando que, cuando se ponga en marcha ya esté obsoleto.

En nuestro país podemos encontrar ejemplos del primer problema en la LOMCE: mientras el resto de países desarrollados se están replanteando si la educación del siglo XX es útil para los retos del siglo XXI, en España el núcleo de la discusión era cuántas horas de religión, cuánta educación para la ciudadanía y cuánto de idioma materno.
Una vez realizado el currículo básico, cada comunidad autónoma tiene que nombrar un equipo que desarrolle este currículo. La posibilidad de elegir personas adecuadas a nivel nacional se ve limitada cuando se reúnen en cada comunidad autónoma. No existe, cómo en otros países con mejores resultados educativos, un plan de carrera y un sistema de selección sistemático para que los mejores lleguen a estos lugares. Pero aún en el caso de encontrar personas idóneas, el siguiente paso es pensar que serán capaces de pensar en el bien del alumnado y del contribuyente en la misma medida que pensarán en el bien del profesorado; debidamente presionados por los sindicatos y los departamentos con más influencia, ya que de “hinchar” o no el peso de una asignatura puede depender el puesto de trabajo de un número importante de profesores que únicamente están acreditados para impartir esa asignatura.
Sobre el tercer problema, es conocida la enorme distancia, en cuanto a la enseñanza musical entre lo que pensaban quienes hicieron la LOGSE y lo que entendimos en los Conservatorios, con las terribles consecuencias de que nadie nos explicara qué pasaba. El resultado es que he visto muchos profesores hacer lo mismo en una clase de una determinada asignatura de un plan antiguo con unas características radicalmente diferentes que en la nueva asignatura que el nuevo plan le ha impuesto.
El cuarto problema, parece que es patrimonio del ámbito científico o tecnológico, en las cuales existe la posibilidad de dejar contenidos obsoletos es mayor. Sin embargo, innovaciones pedagógicas de mediados del siglo XX como Montesori o Wandorf apenas han entrado en la escuela pública, del mismo modo que nuevas corrientes musicales, si por nuevas consideramos las que tienen menos de un siglo, siguen estando vetadas en muchos Conservatorios donde, por muchas reformas que se intenten imponer, se sigue enseñando prácticamente lo mismo de siempre, del modo tradicional y ajenos a los vertiginosos cambios de nuestro entorno.

sábado, 2 de mayo de 2015

Guía de buenas prácticas educativas con alumnado invidente en conservatorios de música (1)


En esta guía vamos a abordar las distintas materias del currículo, pretendiendo en todo momento diseñar criterios que ayuden al desarrollo de buenas prácticas educativas. Teniendo en cuenta mi proximidad al piano hay indicaciones más vinculadas a este instrumento, por lo que agradecería observaciones y comentarios que puedan ayudar a enriquecer la presente guía.
Debido a la extensión del trabajo voy a dividirlo en tres entradas.

1. Asignaturas colectivas de tipo teórico-práctico

En este apartado vamos a establecer algunos criterios para lenguaje musical, armonía, análisis y composición.
Manuales del curso
  • La previsión es fundamental para que el alumno cuente con las partituras en sistema braille a tiempo. En el momento que se organicen los diferentes grupos para el curso académico y que se asignen sus profesores se le notificará los manuales o textos necesarios. De esta forma, dispondrá de un margen de tiempo para solicitar o en su caso transcribir el volumen.
  • Debe evitarse que el alumno comience sin sus manuales en braille. Ello puede provocar una situación de currículo nulo. Además, el alumno comienza el curso al margen de la dinámica de sus compañeros. Incide en los niveles motivacionales.
Material elaborado por el profesor para complementar explicaciones o realizar ejercicios
  • En el momento que el profesor haya elaborado o seleccionado este material debe comunicarlo al alumno. La previsión nuevamente es primordial para evitar la exclusión en el aula.
  • Si se trata de un material con texto escrito, generalmente convendrá que se le remita un archivo informatizado, habida cuenta de que es muy posible que el alumno acceda a la información a través de soportes digitales adaptados con lectores de pantalla. En este caso él mismo podrá leerlo.
  • Si se trata de partituras, puede convenir la entrega en formato digital (PDF por ejemplo) o en papel para remitirlo al SBO de la ONCE o a centros de recursos de la ONCE para su transcripción.
Dictados
  • Al ser ejercicios muy breves puede realizarse con pauta y punzón.
  • Con máquina perkins si no interfiere la realización del resto de compañeros. Puede crearse una dinámica correcta para que escriba en momentos en que no suena el piano.
  • Los alumnos que tengan un buen manejo informático podrán hacer los dictados en ordenador utilizando el programa BME (Braille Music Editor) o en lilypond.
  • La corrección del dictado podrá hacerse fácilmente, bien con la entonación del mismo, con la ejecución al piano (si es alumno de piano), o con la lectura por parte del profesor del ejercicio en soporte braille si conociera su signografía.
Exámenes y pruebas
  • Para los exámenes de teoría deberá valorarse diferentes aspectos tales como la familiaridad del discente con soportes informáticos, la inclusión de aspectos prácticos con edición de partitura, la extensión del examen, etc.
  • En exámenes teóricos (Historia de la Música, Acústica o similares) puede desarrollarse en formato electrónico bajo la necesaria supervisión del profesor.
  • Otra opción es la realización en sistema braille con máquina perkins (hace ruido que puede molestar al resto de compañeros). A la finalización del examen el alumno podrá leer el examen escrito en braille.
  • Desarrollo oral siempre que el alumno opte por este método. En este caso se sugiere para tener un trato igual que el profesor formule las preguntas y deje un minutaje al alumno para que piense las respuestas.
Armonía y composición
  • La realización de ejercicios de armonía así como la composición de piezas cuenta hoy en día con la inestimable ventaja de las nuevas tecnologías:
    • Programa informático BME para plataforma window en el que pueden registrarse ejercicios con diferentes voces. Además, tiene posibles conexiones con editores en partitura (convencional, circunstancia que facilita la corrección.
    • El software libre lilypond tiene un editor de partituras universal y multiplataforma (window, mac, linux) totalmente accesible para personas ciegas.
    • Según el caso cabe la opción de corregir el ejercicio mediante la ejecución en el piano siempre que el alumno tenga los suficientes conocimientos del instrumento por ser su instrumento principal o por cursar piano complementario.
Análisis
  • La realización de análisis de obras musicales presenta la dificultad de no poder anotar sobre las partituras. Por ello, el alumno desarrollará el análisis en un documento independiente indicando las incidencias por compases. Teniendo en cuenta que esta asignatura se cursa en los últimos años de las Enseñanzas Profesionales, normalmente tendrán los suficientes conocimientos informáticos para realizarlos en ordenador, tableta o teléfono inteligente y pasarlo al profesor por el mecanismo establecido al efecto. Si el ejercicio tuviera una difícil redacción digital siempre cabe la opción de la lectura al profesor de los aspectos analizados.
  • Es muy importante (casi imprescindible para un trabajo adecuado) que las partituras que van a ser objeto de análisis estén transcritas conforme a la moderna musicografía:
    • Percepción del sentido vertical de la música en la partitura y no por secciones.
    • Numeración de compases cada cierto tiempo para evitar recuentos inacabables.
Explicaciones en la pizarra, con cañón o con cualquier otro método visual
  • El alumno invidente o con baja visión depende de la explicación oral por parte del profesor. En este sentido, resulta fundamental que el docente verbalice cuantas anotaciones haga en la pizarra, teniendo especial cuidado en evitar observaciones espaciales que desorienten al alumno(orienta el profesor al decir este "fa" de 5ª línea mientras que desorienta totalmente al decir esta nota al tiempo que la está señalando). - En caso de ejemplos de lenguaje musical o de armonía conviene ser metódico y proceder siempre de la misma forma. Por ejemplo, clave de sol, mi corchea de primera línea… Aunque la signografía musical braille carece de las líneas del pentagrama, el alumno invidente debe conocer la espacialidad del mismo y sus claves.
  • En caso de descripción de acordes conviene hacerlo siempre desde abajo hacia arriba.
  • Cuando se anotan nombres en la pizarra (por ejemplo en historia de la música), el profesor puede deletrearlos. Si es una lista extensa que significaría uso de mucho tiempo se buscarían otras alternativas, así la digitalización de los nombres para que pueda comprobarlos. Es también muy adecuado que otros compañeros le ayuden en esta tarea para crear un clima cooperativo y de inclusión en el aula.
Realización de trabajos
  • Para la confección de trabajos el alumno cuenta con las ventajas de las posibilidades informáticas. Teniendo en cuenta que las asignaturas que suelen solicitar trabajos pertenecen a la fase final de las Enseñanzas Profesionales, el alumno seguramente contará con las competencias digitales adecuadas para su cumplimentación y entrega según lo establecido: texto impreso o formato electrónico.
  • Si el trabajo requiere la investigación a través de la lectura de artículos o de monografías especializadas cuyo texto no se encuentren en Internet, entonces convendría recordar nuevamente que la previsión es el mejor aliado del alumno invidente. Sólo así podrá enviar el libro para su grabación en sistema daisy (en el SBO) de la ONCE o para escanearlo personalmente.

miércoles, 29 de abril de 2015

Solea

La "soleá" flamenca se organiza igual que la "alegría". Su carácter oscila entre negra igual a 60 ú 80, y su modo predominante es el frígio-locrio. Aquí podemos observar como los acentos principales caen en el 2; 3; 7:8 y 10, teniendo en cuenta que la caída armónica está situada en el 2 y en el 9 y 10.

domingo, 26 de abril de 2015

No me des peces; enseñame a pescar. Parte III




Let it be de The Beatles
Forever young de Alphaville 
Someone like you de Adele
No woman no cry de Bob Marley
Asi se eu pego de Michel Teló 
Torn de Natalie Imbruglia 
Scar de Missi Higgins 
Son mis amigos de Amaral
Down under de Men at work
etc etc......


Esta lista es solo una pequeña muestra de la cantidad innumerable de canciones que utilizan la progresión armónica I-V-VI-IV.
Si en la entrada anterior dije que los grados IV-V y I de una escala mayor representaban los pilares básicos de la armonia funcional (subdominante,dominante y tónica) el VI grado es ambiguo (al igual que el III).Su función no está bien definida.En esta progresión lo vemos en medio del V (formando cadencia rota) y el IV; podriamos decir que hace de puente entre ambos?
Sea cual sea su función,esta progresión es una buena plataforma armónica para componer nuestras propias melodías.No es de extrañar que muchos músicos la utilicen para crear verdaderos "hits" mundiales.

En clase la practicamos con los temas Asi se eu pego de Michel Teló y No woman no cry de Bob Marley (en todas las tonalidades) cuyos ritmos son sertanejo (Brasil) y reggae (Jamaica) respectivamente.



Juan Carlos Lax: profesor de piano del CPM "Fco Guerrero"




lunes, 20 de abril de 2015

Reflexiones de un docente en cambio


Entiendo que el docente debe permanentemente observar los resultados de la interacción del aula. En este sentido, y diciéndolo "cartesianamente", el docente debe dudar metódicamente para seguir avanzando con nuevas propuestas. En los últimos años he ido cristalizando una idea cada vez más fuerte acerca de la necesidad de generar un impulso a mi actividad docente. Algunas de las ideas que expreso ya las estoy desarrollando y otras están en cartera para ponerlas en práctica en el próximo curso.
1. Aulas creativas
Las aulas deben convertirse en espacios creativos desde los primeros cursos. No hay que esperar a que los discentes alcancen grandes fundamentos para desarrollar su creatividad. La imaginación puede comenzar desde el inicio a través de la composición de pequeñas piezas. Ello supone una inyección de motivación para el alumno que se siente protagonista de su proceso, que observa que su nombre puede aparecer como autor de piezas de audición. Además esta creatividad contribuye a una aproximación práctica a los acordes, a sus encadenamientos, a observar la construcción formal en pequeña escala y a la yuxtaposición de fragmentos. Es una comprensión de la música desde la creación que implica lo interpretativo en un proceso holístico.
2. Ampliación del repertorio
No puedo seguir sometido a un repertorio constreñido y permanentemente parcelado por estilos. Cada día me siento más incómodo excluyendo a músicas que hoy en día construyen la banda sonora de nuestro tiempo. Esto no supone una renuncia a los principios: simplemente significa que podemos alcanzar los mismos objetivos a través de otros caminos. Incluir músicas del blues, jazz, flamenco, etc. nos enriquece porque nos hace aproximarnos a otras perspectivas de la música. En esa variedad enriquecedora el alumno retorna con mayor ilusión a los retos clásicos. ¿Quién sería Mozart de vivir actualmente? ¿A qué estilo se habría aproximado?
3. Flexibilidad del currículum
Para que podamos trabajar sin cortapisas y mirando el interés del alumno necesitamos un currículum más flexible. El currículum no puede entenderse como un marco excluyente que establece como numerus clausus un conjunto de objetivos, contenidos, repertorio, etc. El currículum es un marco que sólo tiene sentido para potenciar el crecimiento del alumnado, para hacer posible el proceso de autoconocimiento del alumno con su música interior, con lo que desea, con su felicidad como ser musical.
4. Desdramatización escénica.
Al igual que los alumnos pueden fomentar la creatividad desde los primeros cursos tengo como objetivo conseguir que estos mismos alumnos no abandonen el espacio de felicidad escénica. Es raro que los pequeños de 8 o 9 años manifiesten síntoma alguno de ansiedad, estrés ofrustración ante las actuaciones. En cambio, a medida que pasan los años el camino de las audiciones conduce ineludiblemente a una dramatización de la experiencia escénica. Desde luego que el trabajo cognitivo en lalínea de Albert Ellis es fundamental para eliminar gran parte de las creencias erróneas que subyacen en los mecanismos inconscientes. Pero cuando necesitamos echar mano de la terapia de Ellis es porque el alumno ya ha interiorizado esa experiencia negativa. Quiero desdramatizar la vivencia escénica para que sea un experiencia feliz, para que siga siendo una comunicación enriquecedora y despreocupada.
5. Nueva evaluación.
La evaluación es siempre entendida desde el punto de vista del aprendizaje. Se trata de un proceso permanente que tiene por misión encontrar las fallas del proceso de enseñanza / aprendizaje. El profesor tiene que indagar en las posibilidades que ofrece el discente, averiguar los puntos fuertes, buscar los ángulos de la motivación para que el camino avance provechosamente. Aunque hay veces en que el discente puede hacer casi imposible la tarea, debemos siempre dejar abierta la puerta al cambio. Evaluar es evaluarnos conjuntamente, considerando los contenidos propuestos, la metodología seguida, la motivación advertida. Es una investigación-acción (action-research) que está al acecho, reflexionando creativamente para proponer alternativas, para generar siempre posibilidades nuevas.
6. Recursos tecnológicos.
Creo que los recursos informáticos nos pueden proporcionar un sostén muy importante para algunas tareas. Nuestros alumnos son, como ha dicho Prensky, "nativos digitales" y su convivencia con los medios digitales es tan natural que hay que aprovecharlo para cualquier ámbito de la vida y, por ende, también en los conservatorios. Algunas herramientas que favorecen nuestra acción docente y la de los alumnos son:
kidblog es una herramienta en línea que posibilita realizar un seguimiento diario del alumnado. Cada alumno escribe en ese blog privado y el profesor puede ver automáticamente lo escrito. Es muy interesante, por ejemplo, para crear un diario de casa con las anotaciones sobre las obras, tiempo estudiado, dudas, fichas sobre piezas, etc.

 es una herramienta muy sencilla que permite crear grabaciones al modo de un podcast. Además, ofrece la opción de producir programas en directo como si se tratara de una radio en vivo. Con spreaker podemos crear audiciones de grupos de alumnos de un mismo nivel, pequeños programas para trabajar aspectos históricos de la música, etc.
Si queremos que los alumnos busquen información y creen un pequeño periódico digital con contenidos musicales de diferentes páginas webs o blogs, entonces podremos recurrir a refreshbox. En los cursos superiores los alumnos podrían trabajar con scoop.it, de forma que hicieran una curación automática de contenidos musicales concretos con un filtro preestablecido.
7. Aula extendida.
Todos estos recursos digitales proporcionan el medio para desarrollar un aula extendida, es decir, un aula que va más allá del aula circunscrita al tiempo de encuentro de profesores / alumnos. Con todas estas herramientas el profesor puede estar al tanto de la evolución del alumno, corregir errores que puedan suponer pérdidas completas de semana. En este sentido creo que es un buen momento para sustituir la tutoría clásica sin apenas contenido por una tutoría auténtica desarrollada a distancia a través de skype, spreake o periscope. Las fórmulas son infinitas y debemos actualizar nuestro modus operandi a una realidad dinámica.
8. Conectivismo y trabajo colaborativo
Creo que cada día es más importante la colaboración para crear grupos en los que la diversidad de pareceres puedan existir. Pero esta cooperación hará posible el enriquecimiento de todos. Nuestro conservatorio está cargado de grandes profesionales, grandes expertos en alguna cuestión y es fundamental que ese capital humano no se pierda. Compartir experiencias, ideas y proyectos es la forma más sólida para construir un centro avanzado y diverso. El departamento de Atención a la Diversidad está trabajando en ese camino, en un permanente flujo de ideas y de innovación.
9. Inteligencia emocional
Daniel Goleman ha explicado detenidamente cómo la inteligencia emocional es un aspecto esencial de cualquier formación y no menos lo es en la música. Si convertimos el aula y las relaciones en construcciones meramente instrumentales o técnicas las posibilidades de fracaso son mayores. La inteligencia emocional y sus posibilidades interpersonales e intrapersonales constituye un humus fecundo para el desenvolvimiento académico. La empatía, el autoconocimiento, la resolución de conflictos, etc. contribuyen a convertir a los alumnos en músicos con una mayor confianza en sus posibilidades. Las investigaciones de la neuroeducación subrayan la trascendencia del factor emocional en el aprendizaje.
10. Empoderamiento musical orientado
Y esa es precisamente la tarea fundamental que debe saber realizar el docente: abrir al discente las puertas de su interiorización, de su autoconocimiento musical, de una exploración que le lleve a elegir su camino en la música, su estética y su rol. Imponiendo nuestros estilos y nuestros gustos sólo conseguimos el rechazo y generar reproducciones absurdas. La individualidad del discente está en su proceso de empoderamiento, de autonomía continua para ser él mismo. Al final volvemos a los orígenes y al socrático "conócete a ti mismo". Así serán felices y singulares. El docente es un coaching que orienta en el camino para que el sueño de cada discente se vaya abriendo paso: escucha tu sueño interior, el plan que te inspira y sé creativo; sé sobre todo tú mismo con tu propia inteligencia.
11. A modo de posdata
Y todo esto lo escribe un docente formado en la música clásica que debe actualizarse humildemente para vivir en el tiempo de sus alumnos sin renunciar a los principios. Me resultaría más cómodo permanecer en mi espacio confortable, pero no me gustaría hacer buena la frase según la cual la escuela explica contenidos del siglo XIX por profesores del siglo XX a alumnos del siglo XXI. Además, esa es nuestra tarea, seguir siempre aprendiendo y aprender junto a nuestros alumnos.


No me des peces; enseñame a pescar.Parte II




La "IV-V-I más solidaria".Así empecé una de mis clases de conjunto ante la mirada de extrañeza de mis alumnos.
Una de las progresiones armónicas más usadas en la historia de la música tonal (incluyendo músicas actuales) es la IV-V-I.¿y que es una progresión armónica? pues sencillamente una sucesión de acordes basados en los grados de una escala que nos sirve como soporte para una melodía o una improvisación.
¿Y por qué es una de las más usadas junto con la II-V-I ?;pues por que intervienen los tres pilares de la armonia funcional: subdominante,dominante y tónica.
Las carcteristicas de la música tonal tomando como centro de gravedad la tónica (primer grado) quedan bien definidas en esta progresión (siempre hablo de una escala mayor o jónica) donde se "juega"con la sensación de inestabilidad y estabilidadad y digo sensación por que se trata de eso,por que si alguien nos dice que no la percibe no tendremos ningún argumento para rebatirle.Es una cuestión cultural que la música occidental ha implantado desde principios del siglo XVII.
Ni que decir tiene,que los ejemplos de esta progresión serían innumerables para esta entrada o para cualquier otra,por lo tanto nos centraremos en el que yo considero el más "solidario".
En 1985 Michael Jackson y Lionel Richie se reunieron (impulsados por Quincy Jones) para crear una canción que recaudara fondos para luchar contra el hambre en África.De ahí salió We are the world,un tema que reunió a un montón de estrellas del pop- rock y que sirvió para donar a la organización USA for Africa unos 75 millones de dólares.
Su estribillo pegadizo contribuyó en gran medida a tal gesta, y ahí es donde nos encontramos la progresión IV-V-I.
Ya dije en la entrada anterior que una vez que dominamos los acordes triada mayores y menores mediante el circulo de quintas,se puede empezar a realizar una progresión sencilla.Que mejor ejemplo que este.En clase se trabaja en todas las tonalidades, haciendo unos alumnos de solistas y otros acompañando con los acordes y viceversa.
Una buena disposición a mi modo de ver para los acordes seria una 2ª inversión para el IV y V grado y 1ª inversión para el I como indica el ejemplo:
En la siguiente entrada trataré de otra progresión también muy común aplicada a la música actual




Juan Carlos Lax: Profesor de piano del CPM "Fco Guerrero"




domingo, 19 de abril de 2015

Compás de alegrías flamencas






La Alegría se estructura igual que la Soleá flamenca. Los acentos caen en los siguientes lugares: 1 2 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10. Entendiendo 12 como la suma de dos compases de 3/4 más tres compases de 2/4. Una secuencia completa de 12 pulsos estaría fundamentada en el acorde de Tónica seguida de otra secuencia de 12 pulsos en Dominante. El compás flamenco no se cuenta. Tiene que entenderse como si de un idioma se tratase. Como podemos observar en el siguiente ejemplo, la estructura de este “palo” se desenvuelve así: